Implicaciones y detección de factores en la parálisis cerebral que afectan la nutrición

alimentos

La parálisis cerebral (PC) es un grupo de desórdenes que afecta permanentemente al desarrollo, movimiento y postura; se debe a alteraciones neurológicas no progresivas ocurridas durante el desarrollo cerebral del feto o lactante.

También se pueden presentar otras afectaciones como: discapacidad intelectual, problemas de visión, audición, del habla, convulsiones, problemas articulares como contracturas, entre otras.

La parálisis cerebral (PC) es la causa más frecuente de discapacidad en la población infantil en los países desarrollados.

Las personas con parálisis cerebral tienen un alto riesgo de presentar problemas nutricionales, debido a la lesión neurológica que presentan, puede alterar en mayor o menor grado la función neuromuscular, lo cual ocasiona falta de coordinación en los procesos de succión, masticación, deglución y digestión, y a su vez lleva a una ingesta insuficiente y malnutrición.

El reto del nutriólogo en personas con parálisis cerebral es proporcionar los requerimientos de kilocalorías y nutrientes adecuados para poder compensar el desgaste calórico que presentan por su grado de espasticidad, convulsiones y problemas respiratorios debido a posibles broncoaspiraciones por los problemas mecánicos antes mencionados.

Es muy importante identificar los trastornos de alimentación y síntomas gastrointestinales para poder realizar un plan de acción nutricional que impida llegar a situación de malnutrición.

Factores para detectar síntomas de deficiencia nutricional

Dentro de los factores involucrados podemos mencionar:

  • Maduración neurológica: se tiene problemas de deglución descoordinada, mordida tónica, reflejo de vómito.
  • Disfunción alimentaria: hipotonía, succión débil, ausencia de lateralización de la lengua, protusión de la lengua, cierre labial ineficiente.
  • Alteración de la posición: equilibro alterado y posturas incorrectas.
  • Medicación: altera el peristaltismo (movimiento del intestino), estreñimiento e hiporexia (falta de apetito).
  • Déficit de comunicación: no permite expresar deseos o preferencias en alimentos.
  • Compromiso motor: incapacidad para alimentarse.

Todo esto nos conlleva a problemas tanto de disfagia (problemas para tragar), baja ingesta de alimentos, estreñimiento, reflujo provocando desnutrición y por consiguiente un crecimiento deficiente.

Al conocer esto, el nutriólogo podrá hacer las adecuaciones pertinentes para alcanzar los requerimientos calóricos y poder especificar el tipo de dieta más adecuado tanto en consistencias, textura y nutrientes.

Para lograr esto se requiere un trabajo multidisciplinario e individualizado donde esté implicada la familia que apoye en realizar los cambios pertinentes como posturas correctas, uso apropiado de sillas, utensilios (cubiertos adaptados).

 

 

Referencias

Adrada Trujillo, E., (2015). Nutrición en el niño con necesidades especiales: enfermedad Neurologíca. Guía de actuación conjunta Pediatría Primaria-Especializada. [PDF]. Recuperado en 2020 de http://www.ampap.es/wp-content/uploads/2017/04/NUTRICION-DEL-NIN%CC%83O-CON-ENF-NEUROLOGICA.pdf

Centers for Disease Control and Prevention. (2020). “What Is Cerebral Palsy?”.  CDC. Recuperado en 2020 de https://www.cdc.gov/ncbddd/cp/facts.html

Garcia, F. (2010). “La alimentación del niño con parálisis cerebral un reto para el nutricionista dietista. Perspectivas desde una revisión”. Reserchgate. Recuperado en 2020 de https://www.researchgate.net/publication/279686063_La_alimentacion_del_nino_con_paralisis_cerebral_un_reto_para_el_nutricionista_dietista_Perspectivas_desde_una_revision[accessed Oct 13 2020].

 

 

 

Por Ivette Karina Contreras Davito │

 

 

 

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